lunes, 25 de octubre de 2010

"E(a)fectos emocionales".


Me han amputado un brazo. Bueno, en realidad no me han amputado nada, pero tengo esa sensación. Cuando un médico se ve en la obligación de seccionar un miembro de un paciente es para que el resto del cuerpo no se vea invadido por la infección o la lesión de la parte a amputar, conservando así el enfermo la vida pese a que a partir de ese momento llevará la existencia de un mutilado.
A ese paciente, cuando se recupera de la operación, le suele esperar un proceso rehabilitador para el cual se ve ayudado de diferentes prótesis con las que tendrá que convivir el resto de su vida, pero que nunca serán iguales al miembro que perdió.
Yo tenía que amputarte para sobrevivir. Ahora busco las prótesis.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy, muy buena la frase: "Yo tenía que amputarte para sobrevivir. Ahora busco las prótesis". Da gusto perder unos minutos bloggeando para ver algo así. ¿es de tu cosecha"

ross... dijo...

nos faltarian miembros si cada efecto emocional de un afecto emocional de la vida, fuera amputarnos algo, por dios! quien nos veria, un alma sola flotanto por las calles

inma ortiz dijo...

precioso

Yo Zenga dijo...

Es de Juan José Millás.