
Tienes el síndrome de Peter Pan, me espetó casi a traición mientras remoloneaba entre las sábnas.
- Y tú quien demonio eres en esta historia, ¿Campanilla?
- Yo soy tu sombra, que te persigue pero no te alcanza.
- Y tú quien demonio eres en esta historia, ¿Campanilla?
- Yo soy tu sombra, que te persigue pero no te alcanza.