lunes, 14 de abril de 2008


Esa mañana he bajado a la playa que está al lado del faro para darme un baño y me he encontrado con que el mar se había convertido en una explanada de llamas.

- ¿Qué ha pasado con el mar?
- Nada. Cada incierto tiempo en la isla el agua se convierte en fuego y el fuego en agua.
- Me estás tomando el pelo claro, ¿no será que se ha incendiado un petrolero en la costa?
- No, no. Mira.

Cogí una cerilla y la encendí. Y en efecto, en vez de la oportuna llama apareció un vete a saber qué de agua.

- ¿Y esto porqué pasa?
- Porque estás dormido y vuelves a soñar cosas absurdas.

Giré la cabeza para contestar al cormorán y sentí un golpe en plena cara. Al recuperar el sentido estaba en la cama y mi cabeza reposaba contra la mesilla. Cogí el zippo de ella, lo encendí y decidí que no era el mejor día para bajar a darme un baño en el mar.


4 comentarios:

Ana Koreta dijo...

Ay como me gusto tu cuento! me enoja no poder decirte algo mas lindo pero no se elogiar... solo queria decir que lo que sea que hayas querido transmitir seguramente lo hiciste, un aura de fantasia y asombro, senti por un momento que podria estar pasando sobre todo porque yo vivo en playa.

gatina dijo...

¿Has probado a abrir el grifo?

gatina dijo...

Por cierto, acabo de ver el anuncio de "océanos de fuego" y me ha venido esta entrada a la cabeza.
Qué curioso.

V dijo...

Vistas las fotos igual le interese una exposición en Madrid:

Chema Madoz,del 24 de abril al 10 de junio.

Galería Moriarty
Calle libertad nº22
28004
Madrid tel. 91 531 4365

Un saludo
V